22 de noviembre de 2014

En Brasil investigan operaciones de la empresa Odebrecht por supuesto soborno y blanqueo de dinero.

Odebrecht
Tras una convulsa semana marcada por la filtración de que la corrupción de Petrobras en la última década está siendo investigada también por la Justicia estadounidense, la policía federal brasileña inició este viernes la séptima fase de la Operación Lava-Jato y detuvo en Río de Janeiro al exdirector de Servicios de Petrobras, Renato Duque. 

En otras ocho ciudades fueron apresados directivos de otras nueve grandes empresas constructoras y de ingeniería subcontratadas por el gigante petrolífero: en concreto, Camargo Correa, Odebrecht, OAS, UTC Engenharia, Engevix, Iesa, Queiroz Galvão, Galvão Engenharia e Mendes Júnior. La policía federal informó también de que se ha decretado el bloqueo de 720 millones de reales (277 millones de dólares) pertenecientes a 36 personas investigadas.

Las detenciones afectan a directivos de empresas que realizaron contratos con Petrobras en los últimos años —la policía investiga desde marzo un sistema de sobornos y blanqueo de dinero, con financiación ilegal de partidos políticos, de varios miles de millones de dólares—. El caso experimentó un giro decisivo con la acusación del exdirector de Abastecimiento de Petrobras, Paulo Roberto Costa, actualmente en prisión domiciliaria, que reveló detalles acerca de las irregularidades cometidas entre 2004 y 2012, incidiendo de lleno en la reciente campaña electoral, puesto que la reelegida presidenta de la nación, Dilma Rousseff, actuó como presidenta del Consejo de Administración de Petrobras, la mayor empresa de Brasil, entre 2003 y 2010.
Las principales sospechas recaen sobre dos proyectos multimillonarios: la compra de la refinería de Pasadena, Texas, por la que se pagó una cantidad 27 veces superior a la que había desembolsado dos años antes, en 2004, la empresa belga Astra Oil; y la construcción de la refinería de Abreu y Lima, en Pernambuco, durante la cual podrían haberse desviado hasta 400 millones de reales (154 millones de dólares).
La constructora Odebrecht (ya en entredicho por algunas obras del Mundial de fútbol 2014) confirmó la presencia de policías federales en sus oficinas y prometió “toda la ayuda necesaria para acceder a cualquier documento o información”. En total, la policía federal ha emitido 85 órdenes de detención o busca y captura. Los detenidos serán trasladados a Curitiba, sede de la operación y de los testimonios de otros arrepentidos que han accedido a colaborar con la justicia a cambio de redenciones de pena y la devolución de, hasta ahora, 175 millones de reales (67 millones de dólares). Responderán de posibles delitos de organización criminal, corrupción, fraude a la Ley de Licitaciones y lavado de dinero.
Las acciones de Petrobras bajaron ayer un 4,5%, sumándose las detenciones a la incertidumbre generada por la no publicación en el plazo previsto de los resultados del tercer trimestre.

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