Bebé muere a causa de un beso de su padre.
Kaiden McCormick, un bebé prematuro que nació dos meses antes de lo previsto, ha muerto de un fallo multiorgánico después de ser besado por su padre, Carl. El cuerpo del pequeño se colapsó después de contagiarse con el virus del herpes labial, una de las infecciones más comunes en adultos que fue fatal para el cuerpo del pequeño.
Marrie Claire, la madre, ha relatado al ’Daily Mail’ que están devastados por lo sucedido y asegura que el corazón de su marido “está partido en dos en el momento que se enteró que fueron sus besos los culpables”.
La madre explicó que fueron a la consulta del médico y, al preguntarle cómo era posible que su bebé que llevaba apenas dos semanas viviendo con ellos tuviera el virus, Carl “se tocó instintivamente el labio” y descubrió que uno de sus besos había sido el causante.
“Él se echa la culpa, pero yo nunca lo he hecho. Lo único que ha intentado es tratar a nuestro hijo con afecto”, añade Marrie Claire.
Poco después, al bebé le subió la fiebre, su piel tomó un tono azul y dejó de respirar. Rápidamente lo llevaron al Hospital Alder Hay de Liverpool donde Kaiden fue transladado directamente a reanimación.
“Había doctores por todas partes trabajando frenéticamente para salvarle. Cuando me llevaron a verlo, estaba conectado a un respirador y cubierto de tubos y cables”, tras pasar seis semanas ingresado, los médicos no pudieron hacer nada para salvarle la vida.
Los padres han iniciado una campaña en el Reino Unido para instar al Gobierno a que informe de manera más detallada a las madres gestantes y a los padres sobre los peligros de este virus. “Ningún bebé debería morir a causa de un beso”, afirma el matrimonio.


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